¿en tu casa o en la mía?

Cuando estás en tu casa te sientes cómodo, vas como quieres. En casa ajena te cortas, si son amigos te sueltas un poco más. 
Si montas una fiesta o una cena te traen la botella de vino, pero en general no te friegan los platos.
Si te pillan aún en la cocina, puedes pedir que te ayuden a poner la mesa o quizás te ayuden a untar el pan con tomate.

red pill

En la web ocurre lo mismo. 
En una red social, foros, wikis, blogging, micro-blogging… el usuario puede sentirse en su casa y estará cómodo, hará lo que le parezca, impondrá su orden, su identidad. 
Quizás monte fiestas (creará su contenido y lo mantendrá. Invitará a gente a participar de él) o simplemente se recluya y disfrute de su hogar (utilzará las herramientas de las que pueda disfrutar para sus intereses).

 

En cambio si el usuario se siente un invitado, se mantendrá expectante, sólo aportará si se siente en deuda o recompensado. 
Colaborará bajo una petición directa y concreta, bien especificada. Debe ser así no por desinterés del usuario (o sí), sino por desubicación, por no saber de qué va el asunto.
O colaborará por mimetismo, al ver que los propietarios u otros invitados hacen lo mismo.

 

blue pill

¿Dónde queda la colaboración completamente desinteresada? (¿Tipos que vendrían a tu casa y te fregarían los platos?)
Tenemos la recompensa que se puede sentir ayudando a otros, pero no es en general una dinámica escalable que permita sostener una red de medio o gran tamaño.
Los proyectos web de colaboración desinteresada que funcionan van derivando hacia los modelos antes descritos a través de mecanismos diversos. Me suenan:
Enfatizar un mensaje de proyecto común. “Mi casa es tu casa”.
Establecer una dinámica de comunicación y cercanía entre usuarios. Colegeueo entre “invitados” y “anfitriones”. 
Facilitar un entorno en el que un pequeño grupo ‘germen’ afín realiza un intercambio entre si que permite ser aprovechado por el resto de la comunidad e incluso ser mimetizado. 
Siguiendo con la analogía salsichero-casera:Los invitados con los que hemos entablado una conexión, sienten nuestra casa como si fuera suya y quizás no quieran lavar los platos, pero les gusta mucho el cine, como a los anfitriones, y se prestan a montar veladas cinéfilas y charlas que nos encantan a todos. 

 

Así pues ¿cómo quedamos? ¿En tu casa o en la mía?

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Posteado por teo el Thursday, December 18th, 2008 a las 4:53 pm y en la categoría: redes sociales. Puedes seguir las respuestas a través de RSS 2.0 feed. Puedes dejar un comentario, o un trackback desde tu site.

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