Este blog no vale nada
La verdad es que me cuesta un congo cada post: electricidad, hosting, ordenador, manutención y tiempo del blogger (su seguro servidor)…
Y Jesús Encinar me cuenta, y qué bien lo cuenta, que el precio de los contenidos tiende a cero, lo que hago aquí tiende a precio cero.
De cajón de madera de pino: hay una oferta immensa (y mejor) (y sigue creciendo) en lo que yo ofrezco. Si este blog tuviera afanes comerciales lo llevaría claro frente a los bloggers que escriben por amor a lo social y frente a blogs profesionales que aprovechan la economía de escala (una mayor infraestructura te permite abaratar el precio de la unidad de producción, pero queda más corto y más chupi economía de escala)

Entonces, ¿qué debería hacer yo, insignificante mota de polvo a merced de los vientos siderales, si quisiera seguir con mis delirios comerciales del blog?
Vamos a por una analogía dentro de la analogía: ¿Que debe hacer la señora Glori del colmado de la esquina frente al Carrefour del centro comercial?
- Puede tener una red de usuarios fieles que la conocen.
- Puede ofrecer un servicio diferente:más personalizado, más cercano…
- Puede verticalizar su oferta y especializarse en determinados productos.
- Puede asociarse con otros comercios, con el Carrefour, con sus clientes.
En definitiva debe revestir de un valor añadido, de una marca personal su servicio, que está globalizado, para poder diferenciarse y competir.
¿Serán suficiente estas medidas para que la señora Glori pueda continuar vendiendo (más caro) y ahora en mitad de una crisis? (La respuesta en próximos capítulos)

Tres tazas más para los poseedores de monopolios, para los grandes manejadores de contenido. ¿Puedes cobrar por lo que no vale nada? La distribución, la replicación ya no son algo ‘pagable’, ya no se puede creer en proporcionar el acceso exclusivo a un contenido que es tan fácil de copiar.
Hay que ir pensando en cobrar por productos y servicios que van más allá del contenido:
- generando elementos no-copiables
- buscando valor añadido
- asociado a una marca potente, atractiva y diferenciada
El precio del contenido no sólo tiende a 0 sino que deberá ser negativo debido al coste de captarlo o generarlo, porque una cosa es que tenga precio 0 y otra que no sea valioso (y aquí se cierra el círculo).
El ejemplo manido serían las discográficas que pagan a los artistas por la creación de canciones y después será problema suyo empaquetar y cobrar por productos con más valor (merchandising, conciertos, extras, descargas…) y no por reproducción, distribución o derechos de autor(?).
En la web proliferan usuarios pagados por alimentar contenido u opinar, un poco en la onda de mechanical turk. Televisión, libros, telefonía… a todos les sería aplicable el cuento del contenido a precio 0.
Y llegados aquí ¿Os imagináis a Google pagando a las webs por permitir que aparezcan en el índice? De momento aún hay monopolios y monopolios. Sobretodo cuando hablamos de uno que ofrece un servicio impecable, con una imagen de marca espectacular y que en el fondo sí te paga.














