Marcando la diferencia
Con este rollo de la crisis las marcas han desplegado unos tics que pretenden fortalecer su posición y sobrevivir a las vacas flacas.
“No fabricamos para otras marcas“. Las marcas blancas apestan, dicen. Y no pienses que cabe la posibilidad que somos nosotros los que las rellenamos con nuestro producto.
“Valor seguro“. Estamos en un nivel de calidad superior. Y vamos a mancomunarnos en una etiqueta que nos distinga. Una marca extra que certifique esa superioridad.
“Somos tus cómplices, te ayudamos“. Te hemos acompañado durante toda tu vida (te ponemos campañas del año de la pera, para recordártelo y de paso ahorramos), nos conoces, tenemos que ser amiguitos. Nosotros te regalamos una unidad gratis, te hacemos un descuento y tú nos eliges a nosotros.
Mi sensación es que la mayoría de esas marcas se instalaron en una posición de privilegio por ofrecer un producto único o de mayor calidad. Eso les permitió diferenciarse e incluso aumentar su precio.
El problema es que desde esa posición de privilegio olvidaron mantener su diferencia de producto, eran copiables y no hicieron nada para establecer un gap con otras marcas o marcas blancas. Lo fiaron todo a su capacidad de ser más visibles, a que habían sido los primeros y más reconocibles.
Ahora intentan recordar que son especiales, pero ya no lo son, encima a un precio mayor. Me da que su única posibilidad es bajar el precio y aguantar el chaparrón.
Una marca es algo valioso para un producto, hay que cultivarla. Tanto como el producto que representan.
Y sí, lo sé, soy un listillo. Debe ser más fácil marcar vanguardia con un móvil táctil que con un dentífrico. Debe ser más fácil crear exclusividad en un coche con un punto de mira en el morro que con un lavavajillas. Debe ser más fácil crear sensación de pertenencia con un ordenador plateado que con unas galletitas para mejorar el tránsito intestinal. Aunque otros lo consiguen con unas zapatillas o con café. Nadie dijo que fuera fácil.









No soy un power user de twitter, pero ahí van mis usos y otros que no son los míos pero que he podido detectar en mi twitter-exsitencia. 

